ejercitarse en la oficina

Ejercicios que puedes hacer mientras trabajas en casa

¿Alguna vez ha pasado por tu mente que no te estás ejercitando lo suficiente, debido a las largas jornadas laborales? Si la respuesta es sí, no eres el único y no te equivocas. Una sesión larga de trabajo aumenta el riesgo de enfermedades como la diabetes tipo 2 e incluso la muerte. “Estar en una silla durante ocho horas o más al día hace mucho daño al cuerpo”, dice Saara Haapanen, entrenadora personal y miembro designado del Consejo de Gobernadores de Colorado para Estilos de Vida Activos y Saludables.

Una forma efectiva de combatir todo ese tiempo que pasas sentado es realizando uno que otro ejercicio mientras estás trabajando. ¡Pero de forma sutil! Tampoco creas que te pondremos a hacer sentadillas en horas laborales. Hacer esto resulta increíble para el cuerpo. “Cada pequeño movimiento que realizas mueve tu sangre y estira los músculos. ¡También es bueno tomarse un descanso mental del trabajo durante unos minutos!”, señala Haapanen.

Aquí te damos algunos movimientos secretos que puedes hacer desde tu escritorio:

Trabaja el core de forma reservada

Ejercicio 1: Siéntate en tu silla con la pelvis ligeramente inclinada hacia adelante. Sume el ombligo hacia arriba y adentro. Recuerda apretar el core (imagínate que te estás preparando para que alguien te golpee en el vientre). Mantén durante 10 a 15 segundos y relájate por una o dos respiraciones. Repite cinco veces.

Ejercicio 2: Siéntate en el borde de tu silla. Aprieta el core e inclínate ligeramente hacia atrás mientras permaneces con la espalda recta; mantén durante 10 a 15 segundos. Puedes hacerlo más difícil levantando un pie del suelo a la vez. Relájate y repite cinco veces.

Trabaja el pecho de forma secreta

Ejercicio 3: Permanecer mucho tiempo sentado hace que tenses los hombros y músculos del pecho, sobre todo si te inclinas hacia el frente. Coloca una mano en la parte baja de la espalda, con la palma hacia afuera, y presiona el dorso de la mano contra la espalda mientras intentas tirar del codo y el hombro hacia atrás; mantén durante 10 segundos. Repite tres veces y cambia de lado.

Ejercicio 4: Siéntate recto, como si estuvieras balanceando un vaso de agua sobre la cabeza, y aprieta el abdomen. Cuenta hasta 10, relájate y repite 20 veces.

Ejercicio 5: De igual manera siéntate recto, inhala y, cuando exhales, gira hacia un lado. Mientras estás torcido, haz cinco respiraciones profundas, tratando de girar un poco más profundo con cada exhalación. Repite hacia el otro lado.

Ejercicio 6: Siéntate lo más recto posible y aprieta los muslos internos (imagina que tienes algo muy valioso entre las piernas y no debe caerse). Estira una pierna y mantenla arriba durante 20 segundos (mientras aprietas). Repite con la otra extremidad.

Ejercicio 7: Comienza de la misma forma que el ejercicio anterior. Estira una pierna, aprieta y flexiona el pie de arriba abajo, manteniendo los muslos apretados todo el tiempo. Completa 10 veces y repite con la otra extremidad.

*Este artículo no pretende sustituir el consejo médico informado. No debes usar esta información para diagnosticar o tratar un problema de salud o condición. Siempre consulta con tu doctor antes de cambiar una dieta, alterar tus hábitos de sueño, tomar suplementos o comenzar una nueva rutina de ejercicios.

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