La verdad sobre quemar grasa.

La verdad sobre los ejercicios para quemar grasa

¿Qué debo hacer para poder quemar grasa?

En estos días, cada vez más entrenamientos aseguran ser especialmente buenos para eliminar la grasa. Y sí, suena bastante bien; después de todo, el objetivo principal de ejercitarse debe ser mejorar la salud en general y sentirte bien. Sin embargo, a muchas personas no les importa el impacto que esto pueda tener en la composición corporal. Y es que solo porque algo esté etiquetado como “quemador de grasa”, no significa necesariamente que reducirá el tamaño de esas “lonjitas”. Ojo con eso.

¿Qué implica quemar grasa?

Para comprenderlo en su totalidad, primero debemos saber que el cuerpo depende de dos fuentes principales de energía: carbohidratos y grasas. En cualquier momento el organismo usa ambos, aunque la proporción cambia a medida que aumenta el nivel de actividad.

“En reposo, 70 a 80 por ciento de la energía proviene de la grasa”, señala Chris Breen, fisiólogo certificado en ejercicios, entrenador de triatlón en Estados Unidos y fundador de Aria Endurance Coaching. “A medida que comienzas a elevar tu nivel de actividad, la energía deriva de los carbohidratos”. Es por ello que los entrenamientos de menor intensidad tienden a ser catalogados como quemadores de grasa.

“Existe algo de verdad sobre el hecho de que los entrenamientos de menor intensidad, realizados durante un periodo prolongado, hacen que el cuerpo metabolice la grasa”, dice Mike Young, PhD, director de rendimiento del Athletic Lab Sports Performance Training Center. “Y también hay algunas pruebas que sugieren que puedes entrenar al cuerpo para que sea más eficiente en quemar grasa, con el fin de obtener energía”.

La otra parte de la ecuación

Perder grasa sin sudar parece demasiado bueno para ser cierto, pero lo es. “No es tan blanco y negro. Sí, es posible que quemes un mayor porcentaje de grasa cuando trabajas a una intensidad más baja, pero también estás eliminando muchas menos calorías. Y eso importa”, explica Breen.

Recuerda: Lo que cuenta no son solo las calorías quemadas durante el entrenamiento. “Las actividades de mayor intensidad producen un mayor consumo de oxígeno después del ejercicio, lo cual ayudará a quemar muchas calorías”, comenta Young.

Por lo tanto, si una persona sale a caminar durante una hora, mientras que otra realiza una rutina de intervalos de alta intensidad de 12 minutos, ambas pueden quemar la misma cantidad de calorías durante el entrenamiento real. Sin embargo, en las 24 a 48 horas posteriores, quien hizo los intervalos de alta intensidad experimentará un mayor efecto de quema de grasa.

“Podrías andar en bicicleta a baja intensidad durante ocho horas para quemar grasa, pero estamos de acuerdo en que una persona promedio no hará eso”, dice Breen. “Es por ello que afirmamos que los mejores ejercicios que alguien puede realizar para reducir la grasa corporal son los de episodios más cortos y mayor intensidad. Obtendrás un gran beneficio por tu dinero”.

¿Listo para la intensidad?

Para quemar grasa debes mezclar algunas rutinas de alta intensidad en tu semana. Aquí hay algunas maneras de lograrlo:

Entrenamiento Tabata

Este ejercicio de intervalos clásico te hace ir tan fuerte como puedas durante 20 segundos, seguido de un descanso de 10. Se repite ocho veces, por lo que la serie completa dura cuatro minutos, aproximadamente. Haz esto con tres movimientos diferentes, como sentadillas de salto, mountain climbers y burpees para un entrenamiento de 12 minutos.

Carreras de intervalos

Young recomienda correr más rápido de lo normal durante tres a cinco minutos (trata de alcanzar el 85 por ciento de tu frecuencia cardiaca máxima, que es fácil de saber con tu Fitbit) y luego descansa dos minutos. Repítelo cuatro o cinco veces.

Sprints

Si tienes una pista de atletismo cerca, es un buen momento para visitarla. Una vez en el lugar, corre a toda velocidad lo más rápido que puedas durante 50 metros. Tómate tu tiempo para recuperarte por completo y repite cinco veces.

Este artículo no pretende sustituir el consejo médico. No debes usar esta información para diagnosticar o tratar un problema de salud o condición. Siempre consulta con tu doctor antes de cambiar una dieta, alterar tus hábitos de sueño, tomar suplementos o comenzar una nueva rutina de ejercicios.

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