Entrenamiento de fuerza

¿Por qué el entrenamiento de fuerza es ideal para perder peso?

¿Qué implica un entrenamiento de fuerza?

El entrenamiento de fuerza para desarrollar músculo (ya sea utilizando pesas o aparatos) no solo puede ayudarte a adelgazar, sino también brindar otros beneficios a tu salud. La mejor parte es que no tienes que pasar todo tu tiempo en el gimnasio: incluso puedes hacerlo en casa y sin equipos sofisticados.

Esta es una razón por la cual el entrenamiento con pesas podría ser lo que necesitas para que la báscula se mueva en la dirección correcta; por ello, aquí te damos algunos consejos para comenzar.

Realmente es bastante simple: el entrenamiento de fuerza desarrolla músculo y el músculo quema más calorías que la grasa, hasta tres veces más según algunas estimaciones.

Por supuesto, esto no termina al salir del gimnasio. Tu cuerpo sigue quemando calorías durante las 24 o incluso 48 horas siguientes al tiempo que trabaja para reparar las fibras musculares: este es el efecto de postcombustión. Cuanto más oxígeno uses durante y después de un entrenamiento, mayor será este efecto.

Si bien el cardio recibe una gran parte de crédito a la hora de quemar calorías, durante un entrenamiento de fuerza puedes quemar aún más agregando elementos que aceleren el corazón. Por ejemplo, puedes subir gradualmente el peso o bien, agregar una racha de cinco minutos de cardio entre dos ejercicios diferentes de fuerza.

Estas tácticas funcionan porque aumentan la frecuencia cardíaca por lo que tu cuerpo requiere más combustible para trabajar, esto es, más calorías; como resultado, el efecto de postcombustión entrará en acción.

Entrenamiento de fuerza

El entrenamiento de fuerza también te ayuda a…

Entrenamiento con fuerza
  • Desarrollar huesos fuertes: al someter a estrés a nuestros huesos mediante un entrenamiento, la densidad ósea aumenta y se reduce el riesgo de padecer osteoporosis.
  • Mejorar tu calidad de vida; entrenar fuerza puede mejorar tu capacidad para realizar actividades cotidianas. Además también fortalece tus articulaciones y previene lesiones; todo esto te ayudará a mantener cierto nivel de independencia conforme envejeces.
  • Controlar padecimientos crónicos: gracias al entrenamiento de fuerza es posible reducir signos y síntomas de artritis, dolor de espalda, obesidad, problemas cardiovasculares, depresión y diabetes, entre otras enfermedades crónicas.
  • Agudiza tus habilidades de pensamiento: existen investigaciones que sugieren que el entrenamiento de fuerza y el ejercicio aeróbico regulares pueden mejorar las habilidades de pensamiento y aprendizaje.

El consejo

  • Aumenta progresivamente el peso en tus entrenamientos: de esta forma, podrás desarrollar mucha fuerza y resistencia.
  • Toma al menos un día de descanso: tu cuerpo necesita reposo para recuperarse de las microlesiones que los músculos sufren al entrenar. El descanso también ayuda a fortalecerlos.
  • Ingiere cantidades suficientes de proteínas, carbohidratos y grasas saludables de acuerdo con tus necesidades y no olvides mantenerte bien hidratado.
  • Disfruta tu entrenamiento y tu alimentación: los resultados están garantizados teniendo un poco de paciencia y si logras enamorarte del proceso.
Entrenamiento feliz

*Este artículo no pretende sustituir el consejo médico informado: no utilices esta información para diagnosticar o tratar un problema de salud o condición. Antes de cambiar tu dieta, alterar tus hábitos de sueño, tomar suplementos o comenzar una nueva rutina de ejercicios, consulta siempre a tu médico.

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