Procastinar

Procrastinar: ¿qué es y cómo evitarlo?

Después de haber disfrutado un fin de semana con amigos, puede ser muy difícil volver a empezar con el trabajo que no terminaste en la oficina. En cambio, es extremadamente fácil posponer tu entrenamiento si te encuentras con al menos tres comedias románticas diferentes que aún no has visto en Netflix.

¿Qué es procrastinar?

De acuerdo con el doctor Lawrence Needleman, psicólogo del Centro Médico Wexner en la Universidad Estatal de Ohio, procrastinar es el conjunto de comportamientos en los que nos involucramos cuando queremos sentirnos cómodos y evitar el esfuerzo. 

“Esperamos a sentirnos motivados en vez de seguir trabajando porque hacerlo es consistente con objetivos y valores más amplios”, dice. “O inventamos excusas para no hacer la tarea lo que puede sonar muy razonable, pero que en realidad es una evasión”.

¿Por qué procrastinar?

Cuando comienzas a posponer una tarea, como limpiar tu clóset o preparar la comida para la semana, Needleman dice que el primer paso es reconocer ese instinto mental. “Agradécele sinceramente a tu mente por tratar de ayudarte a sentirte más cómodo. Dile: ‘gracias, pero no, gracias’”, afirma.

Sentirte un poco incómodo está bien y se vuelve un objetivo para superar la procrastinación. Abraza tus sentimientos de pavor y aprende a hacer más cosas: este es el conjunto de herramientas antiprocrastinación que los expertos respaldan.

¿Cómo evitar procrastinar?

Delimita tus horarios

Si te cuesta recordar cuándo debes, por ejemplo, llamar a tu abuela y lo dejas para algún momento de junio u obtener pasaportes antes de tu viaje de otoño y tiendes a dejarlo todo para el último momento, “haz una revisión realista de tu agenda y reserva tiempo para trabajar en cada elemento o proyecto”, recomienda la doctora en psicología Cheryl Carmin. Luego, fija tus planes y evita cambiarlos.

Aunque te sientas ansioso o cansado, mantente dispuesto a comenzar la tarea

Needleman señala que muchas personas esperan sentirse inspiradas, motivadas o emocionadas por un proyecto o desafío antes de sumergirse en él. Desafortunadamente, es posible que ese momento nunca llegue. 

“Mantente dispuesto a comenzar la tarea mientras te sientes ansioso, sin energía o incluso con miedo de iniciarla o bien, mientras tu mente genera excusas para evitarla o retrasarla”, aconseja. “No necesitas esperar a convencerte a ti mismo para comenzar la tarea ya que esa batalla podría ser imposible de ganar; en cambio, puedes optar por dejar de lado esa lucha y simplemente comenzar”. 

A menudo, el comportamiento viene antes que la motivación, asegura Needleman. “Una vez que comiences, a menudo ganarás impulso y te sentirás con más energía”.

Desafía tus excusas

A veces, te enfrentarás a un gran proyecto para el que generalmente necesitarás mucho tiempo de preparación como un proyecto con fecha de entrega muy distante o el entrenamiento para un medio maratón; en este contexto, es muy fácil retrasar tareas con las que no tendrás que lidiar mañana. Needleman dice que te concentres en las razones por las que realizarás la tarea, y no en la tarea en sí, ya que ellas encierran la verdadera motivación. 

“Si una excusa para demorarte es que trabajas mejor bajo presión, considera los costos que tiene el esperar hasta el último minuto como el estrés y los errores”, dice Needleman. “Intenta comenzar con tiempo y verás cómo las cosas funcionarán mejor”. Es posible que te sorprendas y descubras que tu deseo de procrastinar te ha engañado.

Establece un contrato de 15 minutos contigo mismo

Si intentas trabajar en una tarea larga que requiere mucho tiempo (ya se limpiar una cochera muy desordenada o escribir un ensayo final de semestre de 10 páginas) haz un contrato contigo mismo para comenzar, aunque sea por poco tiempo. 

“Usa una regla de 15 minutos”, dice Needleman. “‘Todo lo que tengo que hacer es pasar 15 minutos en esto y luego puedo decidir parar si quiero'”, explica. Además, sugiere que continúes hasta que estés realmente cansado, mental y físicamente.

Date cuenta cuándo está bien decir que no

Tal vez te comprometiste a editar el currículum de un amigo o quieres encontrar tiempo para ayudar a un conocido del trabajo que así te lo pidió, pero Carmin sugiere que evaluar tus prioridades puede ayudarte a lidiar con la procrastinación ya que, a veces, solemos postergar tareas porque no valoramos lo que tenemos que hacer o el objetivo final. “Piensa si la tarea es algo que realmente quieres hacer”, explica, “y toma consciencia de tus compromisos y tu interés en la tarea para comprender que está bien decir ‘no’”.

No todas las tareas tienen que beneficiarte, pero decir no a algunas de las que no están en línea con tus prioridades puede liberar más energía (¡y espacio en el calendario!) para trabajar en las que sí lo están y para que no retrases tus proyectos y metas personales al servicio de los demás. Mereces priorizarte a ti mismo, no sólo a los demás.

Esta información tiene fines educativos solamente y no pretende sustituir el diagnóstico ni el tratamiento médicos. No utilices esta información para diagnosticar ni tratar ninguna condición de salud. Consulta a tu médico antes de cambiar tu dieta, alterar tus hábitos de sueño, tomar suplementos o empezar una nueva rutina de ejercicio.

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