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7 formas de mantener el corazón (y la mente) saludable

Probablemente sabes que tomar ciertas medidas saludables ayuda a mantenerte en forma; sin embargo, de acuerdo con un nuevo aviso de la American Heart Association (AHA), los mismos pasos que protegen tu corazón también fomentan una función cerebral óptima.

Debido a que el cerebro y el corazón dependen de un flujo sanguíneo saludable, los vasos deben estar limpios. Pero con la edad, dichos vasos llegan a estrecharse o bloquearse, una afección conocida como aterosclerosis, que puede provocar un ataque cardiaco o derrame cerebral. ¿La buena noticia? Modificar una breve lista de factores de estilo de vida, que la AHA denomina Life’s Simple 7, reduce significativamente el riesgo de aterosclerosis, lo cual ayuda a evitar no solo eventos cardiovasculares importantes, también reduce el riesgo de deterioro cognitivo que se observa en la demencia y la enfermedad de Alzheimer.

“Durante mucho tiempo hemos hecho la asociación y ahora tenemos evidencia epidemiológica bastante sólida de que los mismos siete factores simples juegan en la cognición”, señala el neurólogo vascular Philip Gorelick, MD, MPH, presidente del grupo de redacción del asesor y director médico ejecutivo de Mercy Health Hauenstein Neurosciences. “Se volvió único el concepto de que el Alzheimer es solo una enfermedad neurodegenerativa”.

La razón por la que estos siete simples pasos pueden tener un impacto tan importante en la salud cognitiva, es porque problemas como la presión arterial elevada y el colesterol alto dañan los vasos sanguíneos y reducen la cantidad de sangre que fluye hacia el cerebro. Sin suficiente flujo sanguíneo, el cerebro comienza a tener complicaciones para realizar funciones básicas, entre ellas comunicarse, tomar decisiones, aprender y recordar.

A lo largo de los años, Gorelick y su equipo han logrado identificar que los mismos siete pasos que reducen el riesgo de accidente cerebrovascular, también pueden ayudar a prevenir el Alzheimer y, posiblemente, otros trastornos neurodegenerativos. Al extraer datos de múltiples estudios, los investigadores crearon una lista de siete elementos de acción que se pueden medir, modificar y monitorear para que los médicos controlen el progreso y auxilien a los pacientes para alcanzar sus objetivos.

“Uno de los mensajes que doy en mi oficina cuando veo a pacientes o hablo con grupos es: ‘Tenemos buenas noticias para ustedes’”, dice Gorelick. “No solo podemos prevenir ataques cardiacos y derrames cerebrales siguiendo un programa de comportamiento saludable, también podemos retrasar o evitar el deterioro cognitivo a medida que envejecemos”.

Por ello, aquí te decimos las siete cosas que puedes controlar hoy:

  1. Revisa tu presión arterial.
  2. Vigila tu colesterol.
  3. Mantén tu nivel de azúcar en la sangre en un rango normal.
  4. Incorpora el ejercicio.
  5. Lleva una dieta saludable.
  6. Pierde peso extra.
  7. Deja de fumar (¡o ni siquiera empieces!)

Nunca es demasiado tarde (¡o demasiado temprano!) para mejorar la salud del cerebro.

Si bien puedes pensar en el deterioro cognitivo como algo de lo que no deberías preocuparte hasta en un futuro lejano, Gorelick afirma que la verdadera prevención significa comenzar temprano. “Esto será un continuo trabajo de por vida, aunque en este momento tenemos datos epidemiológicos sólidos de que en la mediana edad es cuando el cambio puede comenzar a ir en la dirección equivocada hacia el deterioro cognitivo, por lo que debemos intensificar esfuerzos”, dice. “Creo que la mediana edad es una gran etapa para iniciar, pero también empuja la curva aún más adelante durante la infancia e incluso en el útero, porque los factores ahí presentes probablemente preparan el escenario para problemas en la mediana edad, que dejan todo listo para complicaciones posteriores en los años dorados”.

Pero si no has seguido los pasos para proteger el corazón y el cerebro, enumerados anteriormente, no te preocupes, según Gorelick la evidencia es clara en el sentido de que hacer cambios positivos en cualquier momento provoca una gran diferencia. Tomemos como ejemplo la aptitud física: “Mucha de la literatura sobre actividad física señala que si haces ejercicio cuando eres joven, eso parece brindar protección más adelante en la vida”, explica. “Esa observación es algo para que la gente se aferre y diga: ‘No es demasiado tarde para empezar a ejercitarme ahora’”.

*Este artículo no pretende sustituir el consejo médico informado. No debes usar esta información para diagnosticar o tratar un problema de salud o condición. Siempre consulta con tu doctor antes de cambiar una dieta, alterar tus hábitos de sueño, tomar suplementos o comenzar una nueva rutina de ejercicios.

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