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8 tips para bajar de peso registrando tus comidas

Si perder peso es uno de tus objetivos de salud, observar a detalle lo que estás ingiriendo, utilizando la función de registro de alimentos en la aplicación de Fitbit, te será de gran ayuda. Los expertos están de acuerdo en que el simple acto de registrar comidas y refrigerios no solo te hará eliminar más kilos, también te mantendrá en ese peso por más tiempo. Lo sabemos, todo ese registro puede parecer tedioso, ¡pero funciona! Y es que al pasar unos días descubriendo dónde se están infiltrando esas calorías adicionales, obtendrás información invaluable.

Aquí te damos unos consejos para hacer el registro de comidas mucho más sencillo y aprovechar al máximo esos datos.

Consejo #1:

Comprométete a siete días. Si deseas una evaluación precisa de tus hábitos alimenticios, necesitas mínimo una semana entera de anotaciones para tener un mejor conocimiento. Esto te dará una idea de la cantidad de calorías que consumes normalmente y así podrás calcular cuántas deberías consumir para ayudarte a alcanzar tu peso ideal. Si quieres establecer nuevos hábitos, sigue registrando. Y si buscas perder tres kilos o más, continúa con el registro durante al menos un mes.

Consejo #2: 

Aprender los accesos directos. La forma más rápida de iniciar sesión es usando simplemente el botón “Más” en la parte inferior del tablero y seleccionar “Registrar comida” o “Escanear código de barras”, ¡y voilà! (Los usuarios de iOS en dispositivos más modernos con 3D Touch pueden presionar el ícono de la aplicación Fitbit y luego hacer clic en “Registro de alimentos”.) Al tocar el símbolo del código de barras, puedes usar la cámara de tu smartphone para capturar cada código; el producto exacto debería aparecer. Todo lo que tienes que hacer es seleccionar el tamaño de la porción. (Nota: Esto no significa que necesites vivir consumiendo alimentos envasados o enlatados. ¡Muchos alimentos frescos también llevan código de barras!) Asimismo, puedes aprovechar los comestibles “más populares” y “comunes” cuando busques un alimento, te ahorrará tiempo en el rastreo de una larga lista de marcas.

Consejo #3:

Ingresa tus alimentos favoritos una vez. Los primeros días son los más aburridos; sin embargo, puedes estar seguro de que cuanto más lo hagas, más fácil será. Cuando vayas a registrar un alimento, ve las listas de “Frecuentes” y “Recientes”, donde lo que consumes regularmente aparecerá automáticamente en la parte superior para un registro rápido y sencillo. Los alimentos “personalizados” requieren un poco más de trabajo para ingresarlos, pero se vuelven excelentes opciones para comer con frecuencia y que no se encuentran fácilmente en la base de datos.

Consejo #4:

Registra mientras comes. Es fácil olvidar los detalles de una comida cuando tratamos de confiar solo en la memoria. Si no tienes tiempo para iniciar sesión de inmediato, toma una foto. También puedes usar alarmas silenciosas y configurar recordatorios personales para ingresar los alimentos a la hora habitual de las comidas, hasta que el registro se convierta en un hábito.

Consejo #5:

¡Planifica con anticipación! Usa el registro de alimentos para tu plan alimenticio. Si sabes lo que vas a ingerir en el desayuno durante toda la semana, regístralo de antemano. Esto hará que el proceso sea rápido y es más probable que cumplas con dicho régimen si ya está ingresado.

Consejo #6:

Pon atención a los tamaños de las porciones. Si eres totalmente nuevo en el conteo de calorías, saca tus tazas y cucharas medidoras e invierte en una báscula de cocina. Solo necesitas medir un par de veces antes de obtener una idea de cuánto debes comer. Además, ¡mira la guía visual de Fitbit sobre el tamaño de las porciones! Cuando tengas una percepción aproximada de cómo se ven tres onzas de filete (una baraja de cartas) o una taza de pasta (una pelota de tenis), ingresar tus porciones será muy rápido, fácil y preciso.

Consejo #7:

Sé honesto. Registra cada bocado que consumes; sí, incluso la leche en el café, el queso extra en tu taco y la paletita de corazón que te regalaron en la oficina. Cuantos más detalles proporciones, más precisos serán los datos. No hay juicio, culpa o vergüenza, ¡solamente la satisfacción de saber que te encuentras mucho más cerca de lograr tu objetivo de peso!

Consejo #8:

Busca patrones. Toma nota de otros factores desencadenantes y comportamientos relacionados con tu alimentación. ¿Comes algo cada vez que entras a la cocina? ¿Son las tres de la tarde tu hora para un dulce? ¿Existe alguna preocupación que te invite a engullir una dona? Al detectar patrones alrededor de cuándo, dónde y por qué ingieres ciertos alimentos, desarrollarás estrategias para evitar que se repitan y comenzarás a trabajar para tener una vida más saludable.

Adopta el proceso y aborda el registro de alimentos con una actitud positiva. Si disfrutas del viaje de autodescubrimiento, es más probable que lo sigas.

Este artículo no pretende sustituir el consejo médico informado. No debe usar esta información para diagnosticar o tratar un problema de salud o condición. Siempre consulte con su médico antes de cambiar su dieta, alterar sus hábitos de sueño, tomar suplementos o comenzar una nueva rutina de ejercicios.

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