¿Te cuesta meditar? te damos cinco consejos para mejorar tu concentración mientras meditas

Meditar mejora significativamente tu concentración durante el día, pero la mente suele distraerse con facilidad mientras meditas a causa de pensamientos acelerados que nos abruman y no nos permiten concentrarnos. Además, también influyen los factores externos que no permiten que estos momentos de paz y calma tengan lugar.

Con esta premisa en mente, te damos estos cinco consejos que te permitirán reducir los factores externos e internos para que, así, logres conectar tu mente y tu cuerpo para enfocar tu atención de manera efectiva.

Encuentra el momento

Si has intentado meditar por las mañanas, pero te cuesta concentrarte, tal vez se deba a que tu mente podría estar repasando todos los pendientes del día en ese momento, lo que no precisamente creará el mejor entorno para que te relajes. Te recomendamos, entonces, que hagas tu meditación después de haber resuelto la mayoría de tus pendientes para que te sea más fácil encontrar el espacio ideal para concentrarte en ti.

Prepárate

Busca el lugar y el momento adecuados en los que estés tranquilo y sepas que no te distraerás. Si vives con otras personas, coméntales que te tomarás un tiempo para meditar y que no estarás disponible mientras tanto. Por último, procura no consumir alimentos antes de tu meditación, ya que su digestión puede provocar sonidos molestos que probablemente te distraerán.

La posición es fundamental

No es necesario estar sentado en el suelo con las piernas entrelazadas. Basta tan sólo con que busques una posición cómoda sentado, ya sea en una silla, en tu cama o en un sillón, para que puedas relajarte y mantener tu concentración.

Identifica tus pensamientos

Al día y de forma automática generamos más de 60 000 pensamientos, la mayoría de los cuales son negativos. Es importante que sepas identificar cuando alguno de ellos aleja tu atención de la meditación para reconocerlo y redirigir tu atención.

Encuentra tu ancla

Existen diversos puntos internos o externos hacia los cuales podemos dirigir nuestra atención. Un ejemplo es la respiración: al inhalar y exhalar, anclamos nuestra concentración en ella para evitar que los pensamientos negativos interrumpan nuestra meditación.

Las distracciones durante la meditación no son algo malo precisamente, ya que también forman parte del ejercicio; lo importante es aprender a observarlas sin permitir que tu atención se clave con ellos.

Fitbit Premium te ofrece herramientas que te servirán como guía para tus meditaciones. Tendrás acceso a distintos tipos de meditaciones de acuerdo con tus objetivos: reducir el estrés, conciliar el sueño o sonidos relajantes, entre otros. Poco a poco notarás cambios significativos en tu concentración y relajación. Además, los dispositivos Fitbit te permitirán dar seguimiento de tus mejoras en cuanto salud y calidad de sueño.

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