Consomé de pollo

¿El caldo de pollo realmente te ayuda si estás enfermo?

Durante la temporada de resfriados y gripe, cuando sientes que la garganta comienza a molestar, tienes la nariz tapada y estás adolorido, tu primer instinto probablemente sea tomar un caldo de pollo.

Muchas personas confían en el caldo de pollo cuando están enfermas, no solo por su agradable sabor, sino también por sus cualidades calmantes y curativas; de hecho, algunos delis kosher describen la sopa de pollo en sus menús como “penicilina judía”.

Pero, ¿la sopa es realmente buena para ti o los informes sobre sus beneficios son simplemente cuento de abuelitas?

“El caldo de pollo tiene cualidades medicinales específicas, y si aún lo dudas, pregúntales a tu abuelita”, dice Murray Grossan, otorrinolaringólogo en Los Ángeles. “Ciertamente es un remedio muy antiguo”.

Algunas investigaciones confirman la noción común de que el caldo de pollo puede ayudar a sentirse mejor cuando existe una infección de las vías respiratorias superiores.

Un estudio revisó los efectos del caldo de pollo casero sobre los neutrófilos (glóbulos blancos que combaten las infecciones en el cuerpo) en un entorno de laboratorio, sugiere que puede contener propiedades antiinflamatorias que alivian los síntomas del resfriado.

“El caldo de pollo, en el laboratorio, puede bloquear algunas de las células que están presentes en la inflamación”, dice el autor del estudio Stephen Rennard, profesor de la división de medicina interna de pulmón, cuidados intensivos y sueño en el Centro Médico de la Universidad de Nebraska. “Si esto sucediera cuando la gente come el caldo, es posible que haya menos inflamación y menos síntomas”.

El estudio de Rennard también examinó las propiedades de los componentes individuales del caldo (el pollo propiamente dicho y varias verduras) y descubrió que todos tenían algunas propiedades antiinflamatorias, si bien no fue posible identificar un ingrediente específico que pudiera considerarse el único ingrediente activo. “Parece que hay muchos”, dice Rennard.

Su investigación también encontró que varias presentaciones enlatadas del caldo de pollo poseen algunas de las mismas cualidades benéficas que el preparado en casa; esto sugiere que el caldo enlatado también puede ser eficaz contra las infecciones de las vías respiratorias, lo cual es una buena noticia cuando no tienes tiempo o ganas de hacer sopa desde cero (no olvides buscar opciones bajas en sodio).

Comer sopa de pollo cuando tienes síntomas de resfriado o gripe también puede tener estos efectos positivos en tu salud:

Limpia tus conductos nasales

Algunas investigaciones sugieren que el vapor inhalado del caldo de pollo ayuda a limpiar los conductos nasales de manera más eficaz que el de una taza de agua caliente. También se encontró que tanto el caldo de pollo como el agua caliente eran más efectivos para limpiar los conductos nasales que el agua fría.

“El caldo de pollo caliente, ya sea a través del aroma detectado en las fosas nasales posteriores (dentro de la nariz) o mediante un mecanismo relacionado con el gusto, parece poseer una sustancia adicional para hacer más fluido el moco nasal”, según los autores del estudio en su artículo.

Te mantiene hidratado

Es posible que no tengas ganas de beber agua cuando te duele la garganta, por lo que puedes reducir tu consumo habitual de bebidas para evitar pasar por la garganta. Pero los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan a las personas que están enfermas, ya sea con un resfriado, gripe o COVID-19 leve, mantenerse bien hidratadas.

“Durante una enfermedad en realidad necesitas un aumento de líquido, ya que los líquidos se agotan debido a la pérdida adicional de moco”, dice Leslie Urbas, nutricionista en Jacksonville, Florida. “El caldo ayuda a mantener una hidratación adecuada”.

La sopa es más fácil de tolerar que las bebidas frías, ya que alivia la garganta, y puede mantenerte hidratado por más tiempo que cualquier bebida habitual. “El sodio en la zopa puede ayudar a aumentar la capacidad de su cuerpo para retener agua, que es necesaria en este momento”, de acuerdo con Urbas.

“Me imagino que si alguien está enfermo de COVID-19, gripe o resfriado común, la conexión emocional con el caldo de pollo ayudará a mejorar las condiciones del paciente”.

A veces, cuando estás enfermo, puedes tener la suerte de que un ser querido te pueda ayudar a preparar o servir caldo de pollo que puede ayudar a levantarte el ánimo.

“Obtener el apoyo social positivo que a menudo acompaña al caldo de pollo no es un placebo y tiene beneficios reconocidos”, dice Rennard. “Tener apoyo cuando estás enfermo es algo bueno con claros beneficios, sin importar si el caldo es un medicamento o no”.


*Este artículo no pretende sustituir el consejo médico informado: no utilices esta información para diagnosticar o tratar un problema de salud o condición. Antes de cambiar tu dieta, alterar tus hábitos de sueño, tomar suplementos o comenzar una nueva rutina de ejercicios, consulta siempre a tu médico.

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