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¿No puedes despertarte por la mañana? No eres tú, es la inercia del sueño

¿Alguna vez has sentido que, a pesar de descansar ininterrumpidamente durante ocho horas, aún te sientes dormido? Si alguna vez habías escuchado hablar sobre inercia de sueño, justamente es esa sensación que te impide despertar del todo por la mañana.

Según la definición dada por Isaac Newton hace 350 años, la inercia consiste en que un cuerpo en movimiento o en reposo siga como va si nada más lo obliga a detenerse o moverse de otra manera. Entonces, la inercia de sueño complica un poco levantarse tras una buena noche de sueño e incluso podría hacerte sentir aturdido unos minutos después de despertarte; es importante mencionar que cualquiera puede experimentarla y, de hecho, algunos de sus síntomas son:

  • Debilidad o lentitud al moverse
  • Un deseo de volver a dormir
  • Menor capacidad cognitiva
  • Poca atención visual
  • Menor conciencia de la memoria espacial

Algunas personas que pueden padecer una forma más severa de inercia de sueño comúnmente llamada ebriedad del sueño en la que la confusión, la lentitud y la falta de coordinación pueden durar hasta cuatro horas. Si bien la inercia de sueño no es un trastorno del sueño per se, algunos problemas para dormir como la apnea de sueño pueden intensificar sus síntomas.

Causas de la inercia de sueño

La inercia de sueño es un tópico que ha cobrado relevancia entre los científicos durante los últimos años y, aunque aún no están seguros sobre las causas que la provocan, han desarrollado algunas teorías:

  • Altos niveles de adenosina: la adenosina es una sustancia química cuyos niveles en el cerebro varían durante el día para hacernos sentirnos con sueño o despiertos. Si su nivel es demasiado alto por la mañana, provocará sensación de somnolencia.
  • Interrupción de la fase REM del sueño: cuando dormimos, pasamos por múltiples ciclos de sueño como la fase REM cuya interrupción durante la noche puede provocar aturdimiento o desorientación en la mañana.
  • Aumento en los niveles de ondas delta en el cerebro: quienes presentan inercia del sueño tienen niveles más altos de ondas delta, relacionadas con el sueño profundo.
  • Reducción del flujo de sangre al cerebro durante el sueño: esto puede afectar la actividad cognitiva al despertar a la mañana siguiente.
  • Retraso en la vuelta a la actividad de la corteza prefrontal: algunas de las partes del cerebro que toman decisiones, como la corteza prefrontal, pueden despertarse más lentamente que el resto del cuerpo.
  • Configuración de tu reloj biológico: la preferencia circadiana para dormir y levantarse a cierta hora puede ser un factor, puesto que la investigación sugiere que los noctámbulos necesitan más tiempo para recuperarse de la inercia del sueño que los madrugadores.

¿Puede ser un problema?

Para la mayoría de las personas, el principal problema de la inercia de sueño es la lucha de levantarse de la cama y comenzar el día, pero para algunos la inercia de sueño puede ser peligrosa al hacerlos más susceptibles a accidentes.

Este problema es más grave para quienes trabajan por la noche o hacen horas extra, como es el caso de conductores de transporte o trabajadores de fábricas; también es preocupante para los que desempeñan trabajos que normalmente implican ciclos de sueño interrumpidos y que necesitan tomar decisiones urgentes como los profesionales médicos y los primeros respondientes en servicios de emergencia.

¿Cómo mejorar la inercia de sueño?

  • Duerme lo suficiente: el primer paso que puedes seguir es establecer un horario para acostarte y levantarte a la misma hora todos los días. La inercia del sueño empeora si padeces privación del sueño; incluso si dormiste ocho horas anoche, es posible que tengas un déficit de sueño debido a que no descansaste lo suficiente en días anteriores.
  • Toma una siesta energética durante el día: toma en cuenta, eso sí, que debe ser una siesta exprés, de no más de media hora, para no caer en un sueño largo y profundo.
  • Toma café para despertarte por la mañana y antes de una siesta: la cafeína ayuda a bloquear los receptores de adenosina en el cerebro, lo que te mantendrá más alerta.
  • Haz que tu habitación sea cómoda para dormir: mantén un ambiente fresco y oscuro, y apaga los dispositivos con luces brillantes que distraigan.
  • Usa las herramientas avanzadas de sueño de Fitbit: usa tu Fitbit mientras duermes y deja que haga su magia. En primer lugar, establece un objetivo de sueño, así como objetivos constantes a la hora de acostarte y despertarte. Luego, usa tu Fitbit para registrar cuánto tiempo duermes; puedes analizar tus patrones y ajustarlos, todo dentro de la aplicación de Fitbit. Finalmente, puedes acceder a tu Puntuación de Sueño y al nuevo Perfil de Sueño con Fitbit Premium para comprender mejor cómo duermes. Obtén más información sobre cómo Fitbit puede ayudarte a descansar mejor por la noche aquí.
  • Ejercítate: el yoga o los estiramientos simples aumentan el flujo de sangre por todo el cuerpo, lo que ayudará a despertarte.
  • Come un desayuno rico en energía: si incluyes proteínas y carbohidratos complejos en tu desayuno, te sentirás satisfecho y con energía toda la mañana.
  • Gana tiempo: ¡no hay prisas! Comienza tu día lentamente, identifica que, aunque estés despierto, es posible que tu cerebro no lo esté del todo y espera un buen rato antes de realizar un trabajo agotador o tomar decisiones importantes.
  • Cambia tu alarma por una más melódica: los investigadores descubrieron que despertarse repentinamente con un pitido de alarma puede interrumpir tu ciclo de sueño y crear estrés, además de aumentar la inercia del sueño. En cambio, una alarma con un tono melódico o tu canción alegre favorita contribuye a una mejor transición del sueño.

Si duermes con tu dispositivo Fitbit encendido, configura una alarma silenciosa para que tu reloj o rastreador te despierte tranquilamente con una vibración silenciosa en tu muñeca y, con Smart Wake, puedes configurar tu alarma Fitbit para que te despierte durante una etapa de sueño más ligero para comenzar tu día más renovado.

Quizá sea imposible evitar la inercia del sueño, pero podemos tomar acciones para que no afecte nuestro día. Si no tienes tiempo para acurrucarte bajo las sábanas y dormir hasta tarde, comprender qué provoca la inercia del sueño y saber cómo contrarrestarla te dará la energía para despertarte por completo y poder comenzar el día con éxito.

Esta información tiene fines educativos solamente y no pretende sustituir el diagnóstico ni el tratamiento médicos. No utilices esta información para diagnosticar ni tratar ninguna condición de salud. Consulta a tu médico antes de cambiar tu dieta, alterar tus hábitos de sueño, tomar suplementos o empezar una nueva rutina de ejercicio.

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