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¿Qué es el descanso activo y por qué es bueno para ti?

Cuando quieres llevar tu condición física al siguiente nivel, es normal que pienses en esforzarte más y más, pero estás dejando fuera el descanso activo.

De acuerdo con investigadores del Consejo Estadounidense sobre el Ejercicio y del Colegio Estadounidense de Medicina Deportiva, el descanso activo es la clave que muchos atletas suelen dejar de lado en su rutina de ejercicio es el descanso activo que les permitiría encontrar el equilibrio.

¿Qué es el descanso activo?

Cuando realizas una rutina muy exigente, es común que tu entrenador te recomiende descasar para dejar que tu cuerpo se recupere, pero esto no significa que vayas a acostarte en el sofá o en la cama para ver la televisión.

Según algunos estudios recientes, la mejor manera de revitalizar tus músculos doloridos y desgastados para volverlos más fuertes y rápidos es seguir moviéndote, sólo que con una intensidad más baja.

“La recuperación está relacionada con el flujo de sangre que lleva nutrientes a los músculos y las articulaciones para su reparación, y que permite eliminar los productos de desecho del tejido muscular dañado”, dice Jonathan Ross, propietario de Aion Fitness y autor de Abs Revealed. “Pero los músculos sólo obtienen flujo de sangre con el movimiento”.

Descanso activo vs. descanso pasivo

Eso no quiere decir que acurrucarse con un buen libro o relajarse frente al televisor sea del todo inútil, ya que aun en estos casos “el cuerpo se recuperará, pero puede tomarle más tiempo hacerlo que si el descanso fuera activo”, dice Alana Myers, entrenadora personal y entrenadora de salud certificada por ACE.

Esto se debe a que el descanso pasivo hace que la sangre se acumule en las extremidades y no promueve la circulación. Tus músculos terminan exhaustos después de entrenar y necesitan nutrientes para reconstruir tanto el glucógeno como el fosfato de creatina, y así tener más energía, potencia y resistencia: he aquí la importancia de una buena circulación y, por ende, del descanso activo.

Encontrar el balance

Ahora que conoces los beneficios del descanso activo, es probable que te estés preguntando qué debes hacer para tener un descanso correcto. La respuesta no es la misma para todas las personas y depende tanto de cuán en forma estés y qué tan duro entrenes.

Por ejemplo, alguien en excelente forma podría tener suficiente con un día de descanso activo a la semana; para la mayoría de nosotros, uno de recuperación después de dos o tres días de entrenamiento más intenso es lo ideal. La mejor manera de saberlo con certeza, dice Myers, es prestar atención a lo adoloridos que están tus músculos.

Con todo esto en mente, hemos desarrollado el Nivel de Recuperación Diaria, que utiliza la información de tu cuerpo (actividad, variabilidad de frecuencia cardiaca y patrones recientes de sueño) para ayudarte a decidir si es oportuno que entrenes o bien, que priorices la recuperación.

5 maneras de tener un descanso activo después de una rutina intensa

Una de las mejores cosas del descanso activo es que no requiere mucho tiempo. Por ejemplo, dos sesiones rápidas de 10 minutos al día dirigidas a los músculos más adoloridos pueden ser suficientes, aunque siempre pueden extenderse si así lo deseas.

Ahora bien, ¿cuáles actividades son las mejores? “La caminata ligera de una hora podría ser el descanso activo ideal para una persona, lo cual depende totalmente de su condición física”, dice Ross. Las siguientes son algunas actividades recomendadas para empezar a adentrarte en el descanso activo:

Alternar entrenamientos

Cambiar tu rutina es una excelente manera de darles a los músculos ​​el descanso que necesitan. Si sueles correr, prueba un paseo tranquilo en bicicleta o viceversa. En cuanto a la intensidad, intenta mantenerte entre el 30 y el 60% de tu frecuencia cardíaca máxima.

Yoga o tai-chi

“El movimiento fluido de ida y vuelta a través de un rango completo de movimiento ayuda a mover la sangre a través de los tejidos”, dice Ross. Además, el yoga y el tai-chi son excelentes para lidiar con el estrés.

Natación

“Esta es una de las pocas opciones de recuperación que elimina la gravedad y permite que tu cuerpo se descomprima, lo que la hace excelente para aliviar el dolor y la inflamación”, dice Myers.

Estirar

Si tienes poco tiempo, intenta una sesión de estiramiento rápido que se enfoque en los grupos musculares más adoloridos durante 30 a 90 segundos, sugiere Myers.

Otras actividades

La jardinería, lavar el auto, pasear al perro, jugar tenis de mesa o tirar con aro también funcionan. Al final, dice Ross, la mejor actividad para la recuperación es la que más disfrutes.

Esta información tiene fines educativos solamente y no pretende sustituir el diagnóstico ni el tratamiento médicos. No utilices esta información para diagnosticar ni tratar ninguna condición de salud. Consulta a tu médico antes de cambiar tu dieta, alterar tus hábitos de sueño, tomar suplementos o empezar una nueva rutina de ejercicio.

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