Tips para mejorar el sueño

Tips para obtener una mejor calidad de sueño

Dormir bien impacta directamente en la salud física y mental; el no disfrutar de un descanso suficiente y de calidad puede afectar seriamente tu energía durante el día, tu productividad, tu equilibrio emocional e incluso tu peso. Con todo, muchos de nosotros damos vueltas y vueltas por la noche tratando de dormir lo que necesitamos.

Dormir bien puede parecer un objetivo casi imposible de lograr cuando estás despierto a las 3 de la madrugada, pero es posible tener mucho más control sobre la calidad de tu sueño de lo que crees: la solución para los problemas de sueño se encuentra a menudo en tu rutina diaria.

Entre las primeras recomendaciones que hacen muchos expertos para tratar el insomnio está en modificar factores o elementos del día a día que pueden afectar los hábitos del sueño.

Si bien los cambios en el estilo de vida son una solución rápida y es posible que debas esforzarte mucho para conseguir formar hábitos de sueño saludables, cambiar tu rutina puede incrementar tu bienestar más allá del descanso.

A lo largo del día, crear algunos hábitos saludables básicos puede ayudarte a dormir más rápido y mejor por la noche. Del mismo modo, los hábitos nocturnos correctos junto con una adecuada higiene del sueño también ayudarán a alivia tu insomnio.

Estos hábitos pueden consistir en rutinas de meditación, escribir los pensamientos que tuviste durante el día y cómo te hicieron sentir, tomar un relajante baño caliente, leer un libro o escuchar sonidos relajantes de la Naturaleza.

Un consejo esencial para conciliar el sueño de manera rápida y fácil es hacer de tu dormitorio un lugar de comodidad y relajación. Aunque esto parezca obvio, a menudo se pasa por alto y esta omisión contribuye a las dificultades para conciliar el sueño y dormir toda la noche.

Un colchón y una almohada de calidad

Estos elementos son vitales para garantizar que te sientas lo suficientemente cómodo para poder relajarte; procura que tu columna reciba el apoyo adecuado para evitar dolores y molestias.

Una buena ropa de cama

Tus sábanas y mantas son cruciales para que tu cama se sienta acogedora: busca ropa de cama cómoda al tacto y que te ayude a mantener una temperatura agradable durante la noche.

Oscurece lo suficiente tu cuarto

La exposición excesiva a la luz puede alterar tu sueño y tu ritmo circadiano: unas cortinas opacas sobre las ventana o un antifaz para cubrir tus ojos pueden bloquear la luz evitando que interfiera con u descanso.

Cultiva la paz y la tranquilidad

Mantener el ruido al mínimo es una parte importante de la construcción de un dormitorio adecuado para dormir. Si no puedes eliminar las fuentes de ruido cercanas, considera suprimirlas con un ventilador o una máquina de ruido blanco; los tapones para los oídos o los auriculares son otra opción para evitar que los sonidos abrasivos te molesten cuando quieras dormir.

Encuentra una temperatura agradable

No querrás que la temperatura de tu habitación sea una distracción al sentir demasiado calor o demasiado frío. La temperatura ideal puede variar según el individuo, pero la mayoría de las investigaciones apoyan dormir en una habitación más fresca que esté a rededor de los 20° C.

Introduce aromas agradables

Un aroma ligero que te parezca relajante puede ayudarte a conciliar el sueño. Los aceites esenciales son aromas naturales, como la lavanda, pueden proporcionar un olor fresco a tu dormitorio.

Ejercicio

Mantenerte activo puede ayudarte a conciliar el sueño más rápido y más fácilmente cada noche. El ejercicio libera endorfinas, una sustancia química conocida por mejorar la felicidad y aliviar el estrés que causa insomnio agudo; así, entrenar puede ayudarte a conciliar el sueño y permanecer dormido.

El ejercicio regular también puede causar fatiga física, lo que ayuda a inducir la somnolencia por la noche; sin embargo, las sustancias químicas liberadas por el ejercicio funcionan como estimulantes. Por ello, programa tu entrenamiento al menos unas horas antes de acostarte; lo ideal es realizar ejercicio por las mañanas, establecer horarios regulares y tomar en cuenta la intensidad del ejercicio.

Alimentación

Los alimentos que ingieres también son un factor determinante en la calidad de tu sueño; por ello, es importante que en tu dieta tengas un equilibrio, ya que hay alimentos que favorecen la síntesis de las hormonas promotoras del sueño.

Algunos alimentos que favorecen un buen dormir son:

  • Plátano
  • Pescado azul
  • Miel
  • Aguacate
  • Pan integral
  • Huevos
  • Cerezas

*Este artículo no pretende sustituir el consejo médico informado: no utilices esta información para diagnosticar o tratar un problema de salud o condición. Antes de cambiar tu dieta, alterar tus hábitos de sueño, tomar suplementos o comenzar una nueva rutina de ejercicios, consulta siempre a tu médico.

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